| La Palabra es la Semilla
Amado hijo: Te he hablado durante bastante tiempo a través de Escrituras. Mi Palabra es la semilla. Mi jardín es sembrado con semillas de amor. Amor es todo lo que es y lo que hay. Yo hablo con ustedes a través de todo. Yo estoy en todas partes. Yo soy todo. Tú estás en mí. Yo soy la fuente. Cuando me haces una pregunta, Yo te respondo con la primera impresión que recibes, sea un pensamiento, una palabra que sientes dentro o fuera de ti, o con cualquier cosa que estés mirando en ese momento. Tienes que estar atento para reconocer mis respuestas. Debes de saber que esto es así y es verdad. Al principio no lo entenderás o no podrás interpretarlo, pero permíteme que a mi manera yo te enseñe a qué me refiero. Cuando tratas de forzar situaciones o tratas de manipular algo, sólo consigues disgusto y sufrimiento innecesario. Aprende a esperar. Yo no actúo con violencia, tampoco soy destructivo. Únicamente tus negros pensamientos te crean turbulencia. Tu ira, tu frustración, tus celos, expectativas, impaciencia o miedos son los que te destruyen.
|