LOS INCAS Q'ERO
Nota de EB: nos ha llegado
información que señala que esto podría no ser real.
____________________
La luz del idealismo
brillaba en los ojos del Dr. Alberto Villoldo al describir cómo un terremoto en 1949
debajo de un monasterio cerca de Cuzco, Perú, había partido la tierra en dos, sacando a
la luz un antiguo templo inca de oro. Esto era la señal de que las profecías de Mosoq,
el "tiempo que ha de venir", tenían que ser compartidas con el mundo moderno.
El Dr. Villoldo, psicólogo y antropólogo médico, ha vivido y aprendido entre los
chamanes Q'ero, y ha desempeñado un papel fundamental a la hora de acercar sus rituales y
profecías a la conciencia del mundo moderno.
Los Q'ero son los últimos incas - una tribu de 600 personas que buscaron refugio en
alturas superiores a los 4.200 metros con el fin de escapar de los conquistadores. Durante
500 años los jefes de la tribu Q'ero han conservado una profecía sagrada sobre un gran
cambio, o pachacuti, en el que el mundo daría la vuelta, y en el que la armonía y el
orden se restablecerían, poniendo fin al caos y el desorden.
Los Q'ero habían vivido en sus aldeas a lo alto de los Andes, prácticamente aislados del
mundo, hasta su "descubrimiento" en 1949. Ese mismo año un antropólogo, Oscar
Nuñez del Prado, se encontraba en un festival en Paucartambo, un valle en las laderas
este de los Andes, al sur de Perú, cuando conoció a dos indios que hablaban un fluido
quechua, la lengua de los incas. La primera expedición occidental a las aldeas Q'ero tuvo
lugar en 1955.
Cuatro años después, en la fiesta anual del Regreso de las Pléyades, que tiene lugar en
los Andes, la congregación de 70.000 peregrinos procedentes de Sudamérica (muchos de
ellos chamanes) se quedaron asombrados y la multitud se apartó para dejar que los Q'ero,
sin avisar y vestidos con el emblema inca del sol, se dirigieran hacia la cumbre de la
montaña para dar a conocer que el tiempo de las profecías estaba cerca. Fueron
bienvenidos por los asistentes que les dijeron: "Os hemos estado esperando durante
500 años".
Recientemente, los ancianos Q'ero viajaron a Norteamérica como
cumplimiento de sus profecías. En noviembre de 1996 un pequeño grupo de Q'eros,
incluyendo al líder de la tribu y el jefe chamán, visitó varias ciudades de Estados
Unidos, entre ellas Nueva York, donde celebraron una ceremonia privada en la Catedral de
St. Juan el Divino.
El ritual chamánico no se había celebrado desde hacía 500 años. Pero en el mismo hogar
de aquellos que simbolizaban los antiguos conquistadores de sus antepasados incas
compartieron sus rituales y conocimiento, no sólo con los occidentales interesados en
aprender sus costumbres, sino también con el deán de la gran catedral, uniendo así
simbólica y espiritualmente a los dos continentes de América del Norte y del Sur.
Según una antigua profecía, este es el momento del gran encuentro llamado mastay, y la
reintegración de los pueblos de los cuatro puntos cardinales. Los Q'ero están ofreciendo
sus enseñanzas a Occidente, como preparación para el día en que el Aguila del Norte y
el Cóndor del Sur (las Américas) vuelen juntos otra vez.
Ellos creen que munay, amor y compasión, será la fuerza guiadora de esta gran unión de
los pueblos.
"Los nuevos guardianes de la tierra vendrán de occidente, y aquellos que han causado
un mayor impacto en la Madre Tierra tienen ahora la responsabilidad moral de rehacer su
relación con Ella, después de rehacerse a sí mismos", dijo Don Antonio Morales, un
maestro chamán Q'ero. La profecía sostiene que Norteamérica proporcionará la fortaleza
física, o cuerpo; Europa proporcionará el aspecto mental, o cabeza; y el corazón lo
proporcionará Sudamérica.
Señales cumplidas
Cuando los españoles conquistaron a los incas hace 500 años, el último pachacuti, o
gran cambio, tuvo lugar. Los Q'ero han esperado desde entonces a que ocurriera el
siguiente pachacuti, cuando las cosas que quedaron al revés volvieran a su sitio y
emergiera el orden del caos.
Durante los últimos cinco siglos conservaron su conocimiento sagrado, y al final, en
estos últimos años, se cumplieron las señales de que el gran momento del cambio estaba
cerca: las lagunas de las altas montañas se han secado, el cóndor casi está extinguido
y se ha descubierto el Templo Dorado, siguiendo al terremoto de 1949 que representó la
ira del sol.
Las profecías son optimistas. Estas se refieren al final de los tiempos tal como nosotros
lo entendemos - la muerte de una forma de pensar y de ser, el fin de una forma de
relacionarse con la naturaleza y la tierra.
En los próximos años, los incas esperan que emerjamos en una era dorada, un milenio
dorado de paz. Las profecías también aluden a unos cambios tumultuosos en la tierra, y
en nuestra psique, volviendo a definir nuestras relaciones y espiritualidad.
El próximo pachacuti, o gran cambio, ya ha empezado, y promete el emerger de un nuevo ser
humano después de este período de confusión. El caos y turbación característicos de
este período durarán cuatro años más, según los Q'ero. El paradigma de la
civilización europea continuará desplomándose y los procederes de los pueblos de la
Tierra volverán. Más importante aún, los jefes chamanes hablan de un desgarro en el
mismísimo tejido del tiempo. Esto nos ofrece una oportunidad para describirnos no como lo
que hemos sido en el pasado, tanto personal como colectivamente, sino como lo que estamos
deviniendo.
Pachacuti también se refiere a un gran jefe inca que vivió a finales del siglo XIV. Se
dice que él construyó Machu Picchu, y que fue el
arquitecto de un imperio de igual tamaño que los Estados Unidos. Para los incas,
Pachacuti es un prototipo espiritual - un Maestro, un luminoso fuera del tiempo. El era un
Mesías, pero no en el sentido cristiano de ser el único hijo de Dios, fuera del alcance
de la humanidad. Más bien se considera como un símbolo y promesa de lo que podemos
llegar a convertirnos. El personifica la esencia de las profecías del pachacuti, ya que
Pacha significa 'tierra', o 'tiempo', y cuti significa "poner las cosas en su
sitio". Su nombre también significa "transformador de la tierra".
Las profecías del pachacuti son conocidas en los Andes. Hay aquellos que creen que las
profecías se refieren al regreso del jefe Pachacuti para derrotar a los que usurparon la
tierra de los incas. Pero según el Dr. Villoldi, el regreso de Pachacuti está teniendo
lugar a nivel colectivo.
"No es el regreso de un solo individuo que personifica en lo que nosotros nos estamos
convirtiendo, sino un proceso de emerger que incumbe a todos los pueblos."
Los Ritos de la Estrella
Los Q'ero han servido como guardianes de los ritos y profecías de sus antepasados incas.
Las profecías no sirven de nada a menos que uno disponga de las claves, los ritos del
tránsito. Los Ritos de la Estrella, o Mosoq Karpay (Los Ritos del Tiempo que ha de
Venir), son cruciales para el crecimiento práctico descrito en las profecías.
Siguiendo los despachos (ofrendas rituales de mesa, o manojos de plantas medicinales) en
la reciente ceremonia de Nueva York, y después de una limpieza medicinal por las esposas
de los chamanes, los chamanes administraron el Mosoq Karpay al público presente,
transmitiendo las energías que se originan con los antepasados de su linaje.
La transmisión del Mosoq Karpay es la ceremonia que representa el fin de la relación que
se tiene con el tiempo. Es un proceso del corazón. Este proceso de Devenir se considera
más importante que las profecías mismas.
Los Karpay (ritos) plantan la semilla del conocimiento, la semilla del Pachacuti, en el
cuerpo luminoso del recipiente que la contiene. Depende de cada persona regarla y cuidar
de la semilla para que esta crezca y florezca. Los ritos son una transmisión del
potencial; uno debe luego abrirse al destino.
Los Karpays conectan a la persona con un antiguo linaje de conocimiento y poder al que no
puede acceder el individuo - sólo puede ser convocado por una tribu. En último lugar,
este poder puede proporcionar el impulso para que uno haga un salto al cuerpo de un Inca,
un Luminoso. (En este sentido, el Inca al cual se hace referencia es el hombre
auto-realizado). Esa persona está directamente relacionada con las estrellas, el Sol Inca
de la cosmología.
Recobrar nuestra naturaleza luminosa Según el Dr. Villoldo, los incas creen que debemos
morir ante los viejos modelos de espiritualidad y pasar por los ritos de auto-renovación,
convertiéndonos en comadronas de una nueva forma de pensar.
"Estas sendas, senderos del chamán, la persona que camina con belleza y gracia en el
mundo, están actualmente a disposición de todos nosotros.
Necesitamos desmitificarlos y aprender a honrar y respetar nuestra Madre, la tierra, y a
nuestro Padre, el sol, y los cielos - y aprender de todo y todos a nuestro alrededor,
aprovechando estos ejemplos de poder para que podamos hacer un salto cuántico hacia
aquello en lo que nos estamos convirtiendo, todos nosotros juntos."
"Los Q'ero creen que las puertas entre los mundos se están abriendo otra vez -
agujeros en el tiempo que podemos atravesar e ir más lejos, donde podemos explorar
nuestras capacidades humanas. Recobrar nuestra naturaleza luminosa es hoy una posibilidad
para todos aquellos que se atrevan a dar el salto."
Los chamanes andinos no tienen un Buddha o un Cristo a quien seguir. Más bien dicen:
"Sigue tus propias huellas. Aprende de los ríos, árboles y rocas. Honra al Cristo,
el Buddha, a tus hermanos y hermanas. Honra a la Madre Tierra y al Gran Espíritu.
Hónrate a ti mismo y a toda la creación."
"Mira con los ojos de tu alma y comprométete a lo esencial" son las enseñanzas
de los Q'ero.
Volver
|